El proyecto CUCO lo formamos Jose Angel EA5HIR y Agustín EA5GSY respaldados por un gran grupo de radioaficionados. Empezamos buscando la excusa para reunirnos los fines de semana y pasar un tiempo en torno a la radio con actividades al aire libre. Ahora ese grupo de amigos se ha multiplicado y desde cualquier punto de España y el mundo se puede formar parte de el. El Cuco es la típica construcción agrícola que antaño encontrábamos en los viñedos de La Mancha, sirviendo de refugio y hogar durante las jornadas de trabajo. Actualmente hay algunos en la Manchuela Albaceteña, recordando la dureza de la naturaleza y la fragilidad del hombre que busca protegerse. En la frontera entre Madrigueras y Motilleja, donde desarrollamos muchas de nuestras actividades, se encuentra un Cuco que nos recuerda el ingenio y la humildad de nuestros predecesores. De ellos aprendemos y hacemos bandera.

Hemos cumplido seis años y esperamos que sean muchos más. Un camino que comenzó en busca de compartir experiencias, buenos momentos con nuestros amigos y siempre con la radio como punto de partida y que no nos ha defraudado en absoluto. Ahora somos más, algunos con la experiencia de habernos conocido físicamente en alguna de las actividades y muchísimos, todavía, a la espera de ese momento. En nuestro hobby no hay distancias o mejor dicho nuestro objetivo cuando encendemos el equipo es que no las haya. Eso solo lo entendemos los radioaficionados y nosotros lo hemos conseguido. El CUCO Team lo formamos ahora más de 100 entusiastas de todos los rincones de España y de 28 países que nos siguen a través del Blog diariamente. Nos llaman, nos escriben, nos dan ideas, nos preguntan, nos corrigen y sobre todo nos animan a seguir y crecer. El CUCO es una experiencia entorno a la técnica, la naturaleza y la amistad, así lo resumiría después de este tiempo.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Slim en situación de máxima necesidad.


Un año mas algún Cuco se dejó ver por el ViñaRock de Villarrobledo. En su XXI Edición, 200.000 visitantes vivieron tres días en torno a la música con actuaciones en directo en ocho escenarios y como es lógico la infraestructura en comunicaciones altamente compleja fue nuestro entretenimiento entre trabajo y ocio. A los equipos de VHF y UHF de mano, entre cientos de personas en control de accesos, seguridad, coordinación, etc, debemos sumar los propios de los equipos de técnicos de sonido (repito ocho escenarios funcionando a la vez) y los cada vez mas utilizados inalámbricos de todo tipo arrancando en 400Mhz y rondando los 15Ghz (en el caso de la furgo de la foto). Si las ondas electromagnéticas fueran visibles para el ser humano... no podríamos ver nada a un centímetro de nuestra nariz.

Con sorpresa vimos un par de Bazookas Cuco a escasos metros de la zona de acampada, sin duda envidiosas de no poder escuchar lo que salía por encima de la HF.



Lo cierto es que cuando llegas a sitios así lo haces con la curiosidad de saber si habrá interferencias, intermodulaciones y no es hasta que te pones al lío y enciendes el analizador de espectro que empieza la diversión buscando picos en la pantalla del aparato, chivando transmisiones a diestro y siniestro.



Centrándonos en el asunto que nos trae a esta entrada, la cara se te queda pixelada cuando compruebas que tu equipo básico de trabajo en vhf no consigue hacerse sitio entre tanta transmisión de voz y datos y se convierte en uno de aquellos walkis de 27 que usábamos de peques y que no alcanzaban mas de 200m. Si a esta situación le sumamos la música muy por encima del máximo de db admisible saludablemente por el oído humano y la urgencia del momento... la cosa se pone fea.

Es entonces y en medio del caos cuando me acuerdo de mi inseparable Slim Cuco que llevo en el bolsillo del chaleco. ¡Y se hace la LUZZZZ! Eso si, saltándome todas las normas sobre el correcto uso e instalación de la antena de cinta.

Con un ganchito la sujete del brazo del toldo, que aunque metálico, tiene una mínima protección plástica 




Esta antena tiene su tramo de coaxial reducido al máximo al tratarse de una Slim que se construyó con un fin muy concreto donde debía tener la mínima cantidad. Las que distribuimos normalmente tienen sobre 6m de coaxial



El THF7 se portó de categoría, como siempre.

Serpenteando entre la chapa de la furgo, en la peor de las configuraciones pero la única posible en esas circunstancias.




Una situación complicada salvada muy dignamente y con excelentes resultados, una vez mas. Una Slim Cuco solucionando una complicada situación "in extremis".


Saludos y hasta la XXII. 73

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