El proyecto CUCO lo formamos Jose Angel EA5HIR y Agustín EA5I respaldados por un gran grupo de radioaficionados. Empezamos buscando la excusa para reunirnos los fines de semana y pasar un tiempo en torno a la radio con actividades al aire libre. Ahora ese grupo de amigos se ha multiplicado y desde cualquier punto de España y el mundo se puede formar parte de el. El Cuco es la típica construcción agrícola que antaño encontrábamos en los viñedos de La Mancha, sirviendo de refugio y hogar durante las jornadas de trabajo. Actualmente hay algunos en la Manchuela Albaceteña, recordando la dureza de la naturaleza y la fragilidad del hombre que busca protegerse. En la frontera entre Madrigueras y Motilleja, donde desarrollamos muchas de nuestras actividades, se encuentra un Cuco que nos recuerda el ingenio y la humildad de nuestros predecesores. De ellos aprendemos y hacemos bandera.

Hemos cumplido nueve años y esperamos que sean muchos más. Un camino que comenzó en busca de compartir experiencias, buenos momentos con nuestros amigos y siempre con la radio como punto de partida y que no nos ha defraudado en absoluto. Ahora somos más, algunos con la experiencia de habernos conocido físicamente en alguna de las actividades y muchísimos, todavía, a la espera de ese momento. En nuestro hobby no hay distancias o mejor dicho nuestro objetivo cuando encendemos el equipo es que no las haya. Eso solo lo entendemos los radioaficionados y nosotros lo hemos conseguido. El CUCO Team lo formamos ahora más de 100 entusiastas de todos los rincones de España y de 28 países que nos siguen a través del Blog diariamente. Nos llaman, nos escriben, nos dan ideas, nos preguntan, nos corrigen y sobre todo nos animan a seguir y crecer. El CUCO es una experiencia entorno a la técnica, la naturaleza y la amistad, así lo resumiría después de este tiempo.


martes, 10 de abril de 2012

Lo prometido es deuda.

Ayer os lo dije. ¿Que mejor prueba de resistencia de nuestros pisones que ponerle un tractor encima? Aprovechando que la viña de los abuelos necesitaba un repaso tras las últimas lluvias en La Manchuela albaceteña, hoy he arrancado el EBRO 160 para cumplir con la doble función planeada. La prueba ha sido documentada con 6 fotografías del siguiente modo:

Fotos de la colocación de los dos prototipos ante las ruedas motrices.


Nótese el detalle de los arados. Mas peso.

Momento de máxima tensión y expectación.




... y tras 35 minutos de almuerzo, este es el resultado:



Sin inmutarse han aguantado el peso. Cero deformación.

Ahora nos queda pulir algún pequeño detalle estético y galvanizarlo o pintarlo según petición. Precios finales en breve y al campo, a disfrutarlo.

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