El proyecto CUCO lo formamos Jose Angel EA5HIR y Agustín EA5I respaldados por un gran grupo de radioaficionados. Empezamos buscando la excusa para reunirnos los fines de semana y pasar un tiempo en torno a la radio con actividades al aire libre. Ahora ese grupo de amigos se ha multiplicado y desde cualquier punto de España y el mundo se puede formar parte de el. El Cuco es la típica construcción agrícola que antaño encontrábamos en los viñedos de La Mancha, sirviendo de refugio y hogar durante las jornadas de trabajo. Actualmente hay algunos en la Manchuela Albaceteña, recordando la dureza de la naturaleza y la fragilidad del hombre que busca protegerse. En la frontera entre Madrigueras y Motilleja, donde desarrollamos muchas de nuestras actividades, se encuentra un Cuco que nos recuerda el ingenio y la humildad de nuestros predecesores. De ellos aprendemos y hacemos bandera.

Hemos cumplido nueve años y esperamos que sean muchos más. Un camino que comenzó en busca de compartir experiencias, buenos momentos con nuestros amigos y siempre con la radio como punto de partida y que no nos ha defraudado en absoluto. Ahora somos más, algunos con la experiencia de habernos conocido físicamente en alguna de las actividades y muchísimos, todavía, a la espera de ese momento. En nuestro hobby no hay distancias o mejor dicho nuestro objetivo cuando encendemos el equipo es que no las haya. Eso solo lo entendemos los radioaficionados y nosotros lo hemos conseguido. El CUCO Team lo formamos ahora más de 100 entusiastas de todos los rincones de España y de 28 países que nos siguen a través del Blog diariamente. Nos llaman, nos escriben, nos dan ideas, nos preguntan, nos corrigen y sobre todo nos animan a seguir y crecer. El CUCO es una experiencia entorno a la técnica, la naturaleza y la amistad, así lo resumiría después de este tiempo.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

Precauciones. Consejos cuando llega el mal tiempo.

 Estamos en esa época del año donde la meteorología nos pone en alerta. Al menos en nuestra zona, el cambio de estación siempre nos trae sorpresas y aunque no es una cuestión absoluta y común a todo el territorio nacional, conviene seguir algunas recomendaciones si queremos tener nuestra instalación de antenas en condiciones. Si eres lector de este blog no te vamos a enseñar nada nuevo, llevamos mas de cien veces comentando como se deberían tener instalados los dipolos bazooka. Aun así de vez en cuando, cada vez menos, nos llegan dipolos con daños por diferentes causas y en casos contados por instalaciones llevadas al límite. Y decimos "límite" porque todo material tiene su margen de tolerancia, no siendo conveniente comprobar en propias carnes donde está ese punto de no retorno. 

En ocasiones son elementos ajenos los que deciden intervenir en el desastre y entonces, poco podemos hacer. El dipolo tiene una capacidad de sufrimiento casi sin límite, como antena de hilo que es, se comporta de un modo curioso frente a situaciones de hielo congelado, viento, tracción y elongación por cambios de temperatura y... "choque o impacto". ¿Es posible? ¿Qué puede pasar si algo grande, pesado y volando rápido, choca?

El consejo recurrente que siempre os damos y que encontrarás en este blog muchas muchas veces, es el de NO tensar los dipolos bazooka. No es necesario, no aporta nada, no rinde mejor y NO es bueno. No,No y No. No queremos cuerdas de guitarra en nuestros tejado. Pueden vibrar de manera indeseada y se debilitan con el tiempo. 

Pero hay circunstancias que no podemos evitar y aunque pensamos que podría ser la suma de ambas circunstancias, aquí tenéis al último herido en guerra que llegó a nuestra mesa de operaciones.



La rotura en esa zona de la antena es quizá una de las mas difíciles de solventar de modo eficiente. La integridad y fortaleza de la línea de coaxial se basa en la propia estructura de su composición. Las diferentes capas y partes actúan repartiendo el esfuerzo del conjunto y cuando se quiebra, se rompe la continuidad material, debiendo  fijar de un modo efectivo esa zona concreta. Se trata así de, hablando claro, empalmar del modo mas adecuado. En este caso y al necesitar llegar al corazón del dipolo, decidimos cambiar todo, bote, tapa y base, pasamuros y por supuesto, la resina protectora de su interior.



En este caso concreto decidimos rediseñar los pasamuros en el ordenador e imprimir unas pruebas, que nos dieron un resultado increiblemente bueno, a medida y en un material que se integra en la resina y consigue un refuerzo extra que no tienen las antenas de serie, buscando así un refuerzo extra. 




Ha sido una reparación compleja y delicada, afortunadamente también una anécdota. El reto se completó con una mañana de trabajo y el equipo Cuco al 100%. Esperamos que su dueño la ponga pronto a prueba y le de muy buenos momentos de radio. 73